El Revolucionario

Portada > América > No Hispana > Estados Unidos > La cámara de los representantes desafía a Bush

17 Republicanos apoyaron la resolución Demócrata

La cámara de los representantes desafía a Bush

Hay dudas sobre si la resolución simbólica contra el envío de tropas llegará a afectar a la aprobación de los presupuestos presentados por Bush, que incluyen una remesa especial para esas tropas

Sábado 17 de febrero de 2007, por ER. Washington

El partido Demócrata logró el 16 de febrero que se aprobara en el Congreso una resolución contra la nueva estrategia de Bush en Iraq que había anunciado tiempo atrás y que carece de fuerza ejecutiva. 17 miembros del partido Republicano se han sumado a esta condena “simbólica†, que ha obtenido 246 contra 182 votos.

La medida, al no ir acompañada de alternativa real sobre cómo actuar en Iraq y al producirse a los pocos días de que el presidente presentara su presupuesto para el próximo ejercicio, plantea serias dudas sobre el futuro de la estrategia imperial en Iraq. Bush, previendo el resultado del voto, dijo el miércoles que aceptaba el debate, pero fue muy enérgico al subrayar sus límites: la aprobación de la parte de los presupuestos que afectan a las tropas en Iraq y Afganistán.

Hace poco el debate dentro del Congreso era difícil de imaginar, y la posibilidad de cortar los fondos económicos para las tropas considerada una rareza y una tropelía. Sin embargo, los Demóctras temen defraudar a los votantes que les dieron la mayoría en noviembre y aprovechar el aislamiento de Bush para asegurarse las elecciones nacionales de 2008, y para ello están considerando más seriamente emplear la fuerza obtenida para frenar la capacidad decisoria del presidente. La resolución pasará a la cámara del Senado, donde su éxito se estima más modesto, sin embargo, el elevado número de representantes Republicanos que han apoyado la resolución Demócrata deja la puerta abierta para cualquier resultado.

El pasado día 5 de febrero, Bush presentó al Congreso sus presupuestos para el próximo ejercicio, y los defendió en el Federal Hall, lugar de su famosa comparecencia tras el 11-S. En referencia a aquella se congratuló de haber superado la tremenda recesión del momento, representada por el millón de puestos de trabajo que se perdieron entre septiembre y diciembre tras los atentados. Sin embargo, admitió que el déficit público había aumentado durante la legislatura y propuso su eliminación para el año 2012. A la vez, anunció importantes rebajas en los impuestos y aumento del gasto militar, por lo que, para lograr el déficit, otras áreas, como educación o salud, habrán de ser recortadas o su administración drásticamente reformada. Por otro lado, Bush ratificó su confianza en los crecientes acuerdos bilaterales de libre comercio, que bajo su mandato aumentaron de 3 a 13 y sobre los que está trabajando en la actualidad. Sólo aceptando la competencia, dijo, podrá el mercado estadounidense mantener su atractivo de cara a los inversores y no perder su posición de fuerza respecto a los cambios que el siglo y las potencias emergentes anuncian.

Ambas “recetas”, el recorte en áreas de atención pública y la firma de acuerdos de libre comercio, son vistas con recelo por muchos, apuntando a la supuesta “guerra contra la clase media”, en expresión de Lou Dobbs, famoso periodista de la CNN y autor del reciente libro del mismo título, que Bush estaría llevando a cabo silenciosamente. En este contexto, el debate sobre los presupuestos promete centrarse en el gravoso porcentaje necesario para la victoria en Iraq. Todas estas tensiones vienen acompañadas de noticias sobre la guerra de Iraq que son aprovechadas por uno y otro bando. Por un lado, las informaciones de que el líder de Al Qaeda en Iraq ha sido herido y la reciente confirmación en conversación telefónica de Bush con el presidente iraquí, Jalal Talabani, en la que se habría confirmado que el gobierno iraquí está “cumpliendo su parte”, ayudan a Bush a ganar parte del terreno perdido en casa. Por otro lado, el escándalo sobre la desaparición de 10.000 dólares destinados por el Congreso a la reconstrucción de Iraq y, sobre todo, las recientes revelaciones de las supuestas presiones ejercidas sobre los servicios de Inteligencia estadounidense en relación a las armas de destrucción masiva y a los vínculos de Sadam Hussein con la organización de Osama Ben Laden, pertrechan de argumentos a los críticos con la estrategia de Bush.

En definitiva, la situación en el palacio imperial es delicada, lo cual acrecienta los ánimos de los enemigos en Iraq. Si las tropas aliadas y el gobierno iraquí no logran victorias importantes capaces de asegurar la zona, el único beneficiado será el régimen iraní, que habrá pasado de tener el contrapeso de Sadam a tener el control efectivo de los recursos de la importante región de Oriente Medio.

Portafolio


El Revolucionario, el diario hispano global de crítica del presente
Seguir la vida del sitio Cumple con el estándar XHTML 1.0 Transicional Página realizada con hojas de estilos
Porque el Mundo sigue girando