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Hamas y Al Fatah, acrónimos con unos significados muy reveladores

«Celo» y «conquista», siempre contra Israel

Breve crónica de la yihad islámica lanzada contra Israel por la Liga à rabe

Miércoles 6 de agosto de 2008, por ER. Teherán

Hamás y Al Fatah, dos organizaciones cuyo último objetivo es destruir a Israel según mandan los preceptos islámicos, han mantenido sin embargo una tensa rivalidad que se agudizó el año pasado durante la conquista de la Franja de Gaza por parte de Hamás.

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Hamás
Prometen acabar con Israel

Hamás, que significa «celo» y «compromiso», es el acrónico en árabe del Movimiento de la Resistencia Islámica, definido por su ortodoxia y arraigo social, desde su fundación en 1987 a cargo de Ahmed Yassin, miembro de los Hermanos Musulmanes y muerto a manos de Israel en el 2004. Su estructura está muy arraigada socialmente gracias a su red asistencial de escuelas y hospitales, única vía de salir adelante para muchos palestinos. Inicialmente financiados por Israel para contrarrestar el poder de Arafat, dejó de apoyarlos cuando los fondos fueron usados por los miembros del seudoestado palestino para atacar a los hebreos.

Su brazo armado son las Brigadas Ezedin Al Kassam, que constan de tres mil hombres. Uno de sus líderes carismáticos, Haled Mashal, vive exiliado en Damasco desde 1997 y defiende una línea dura, al contrario del corrupto Ismael Haniya, primer ministro desde 2006. Sus fondos actualmente provienen de Arabia Saudí, los estados del Golfo Pérsico e Irán, solidarios en su intento de destruir Israel. Sus apoyos políticos son Siria y el grupo libanés Hezbolá.

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Al Fatah
Terroristas y corruptos

Al Fatah, acrónico de Movimiento de Liberación de Palestina, significa «conquistar», y eso ha intentado desde su fundación en Kuwait en 1959 por Yasir Arafat. En la década de 1970 se convirtió en el principal grupo de resistencia palestino, lanzando la primera Intifada en 1987, que supuso su rivalidad con la recién fundada entonces Hamás. Los Acuerdos de Oslo permitieron una cierta paz y el regreso de Arafat en 1994.

Muerte de Arafat y más de lo mismo

Con la segunda Intifada, la crisis se agudizó y tras la muerte de Arafat en el 2004, el objetivo de una Autoridad Palestina en Gaza y Cisjordania se fortalecía. Sin embargo, el triunfo de Hamás en las elecciones de 2006 supuso un duro golpe. Pese a su fuerza representada en las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, Fatah carece de una estructura social que Hamás sí ostenta sin la fama de corrupción de la primera. Mahmud Abas, cofundador de Fatah, sucedió a Arafat, y Maruan Bargutti es el líder más influyente de la nueva generación, pese a que cumple cinco cadenas perpetuas en una cárcel de Israel. Son apoyados por Jordania y Arabia Saudí y hasta la Guerra del Golfo por Iraq y Kuwait. Posteriormente, las potencias occidentales le mantuvieron, dinero que fue malgastado de forma corrupta.

Tras la victoria electoral, Hamás mantuvo una línea conciliadora que ha quedado arrinconada por el propio Ismael Haniya, primer ministro electo. Depuesto por Mahmud Abas, sigue gobernando en la franja de Gaza, conquistada por Hamás en 2007. En los últimos días las fuerzas de Al Fatah aún presentes en Gaza fueron retornadas por Egipto e Israel, sostenes de la débil tregua existente hasta el momento. Justo cuando ha quedado en evidencia la corrupción e ineficacia del gobierno de Ehud Olmert, quien intercambió recientemente prisioneros de Hezbolla por cadáveres de soldados israelíes que creía aún vivos.


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