El Revolucionario

Portada > América > No Hispana > Estados Unidos > Oscurantismo, capitalismo, imperialismo y G-8

Jorge Bush en Japón

Oscurantismo, capitalismo, imperialismo y G-8

Políticos de los países más ricos alardean de oscurantismo ante los pobres

Martes 8 de julio de 2008, por ER. Nueva York

Por lo escrito puede verse el nivel intelectual de los políticos que gobiernan el mundo

JPG - 13.2 KB
Hoja manuscrita de Jorge Bush
Deseos imperiales transidos de fundamentalismo democrático y protestante

El fiG-8, grupo de los paises más ricos y poderosos del globo, se reune en Toyako (Japón). En la agenda de la cumbre se encuentra la crisis económica mundial, la subida del petróleo y la crítica situación de la banca internacional, además de darle un toque de atención a Pyongyang, en un enésimo intento de tratar que los norcoreanos desmantelen sus armas nucleares y así perder lo único que les hace tener voz en el panorama internacional.

Al tiempo que se iniciaba la cumbre política, los dirigentes mundiales han escrito en un papel una serie de deseos dirigidos a las estrellas (sic) para luego ser colgados de la rama de un «árbol de los deseos». Dicha ceremonia es propia del festival de Tanabata y vendría a tener 1.300 años de historia conformándose por el contacto entre la presencia china y los indígenas japoneses.

Acuciados por el presidente nipón Yasuo Fukuda —que pidió a los dirigentes que escribieran sus deseos en el árbol— Jorge Bush pidió: «Deseo un mundo libre de tiranía: la tiranía del hambre y libre de los gobernantes tiranos. Deseo un mundo en el que se cumpla el deseo universal de libertad», añadiendo además que espera que «el avance de las nuevas tecnologías que mejoren la condición humana y protejan nuestro medio ambiente». El presidente Bush ha dado muestras de la tradicional tolerancia protestante al despreciar por completo sus tradiciones cristianas. Su última frase, «Dios bendiga a todas las personas», es contradictoria con la teología que envuelve el rito nipón que fundamenta la ceremonia en la creencia de que existen una serie de dioses que habitan las estrellas y que tales númenes son capaces de convertir los deseos en realidad.

Otros asistentes han dejado también muestras de sus pensamientos aliciescos, metafísicos y armonistas. El presidente galo Nicolás Sarkozy, escribió: «Espero que la cumbre de Toyako contribuya a encontrar maneras de manejar los asuntos globales como la paz y la seguridad, el crecimiento económico, el desarrollo y la protección del medio ambiente». El primer ministro británico Gordon Brown, deseó «el final de la pobreza y el terrorismo» mientras que el presidente ruso, Dimitri Medvedev, redactó: «Todos estamos conectados por los deberes de paz, prosperidad y futuro de la madre naturaleza. Estoy convencido de que la cumbre de Toyako contribuirá a alcanzar estas nobles metas». Fukuda prefirió citar una famosa frase china: «La humanidad puede explorar el futuro apreciando el conocimiento antiguo».

Con este pensamiento auguramos un resultado a la cumbre parecido a la del 2005 en Gleneagles en la que se prometió masivas ayudas a África en la lucha contra la pobreza y las enfermedades, pero cuyo resultado ha sido nulo. Los africanos parecen no tener la simpatía de los dioses siderales ni de la política imperialista depredadora de los distintos países que conforman el G-8.

Pese al oscurantismo que destilan los deseos de los dirigentes políticos, la dialéctica de Estados se acabará imponiendo con su realpolitik de control del capitalismo —para horror de los liberales recalcitrantes— así como el empleo coordinado de la fuerza militar, la intimidación y el ejercicio efectivo de ortogramas eutáxicos intentando que los planes de un Estado no destruyan a los del contrario. Y si no fuera así e insisten en guiarse por deseos ñoños y metafísicos, desaparecerán.


El Revolucionario, el diario hispano global de crítica del presente
Seguir la vida del sitio Cumple con el estándar XHTML 1.0 Transicional Página realizada con hojas de estilos
Porque el Mundo sigue girando