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Un desafío de la mamapacha a la nación política chilena

Indígenas chilenos unidos exigen más tierras al Gobierno

Además de dinero quieren territorio

Sábado 12 de enero de 2008, por ER. Santiago de Chile

Los indígenas mapuches chilenos, es decir, ciudadanos chilenos, exigen al Gobierno de Michelle Bachelet la compra de tierras por unos 500 millones de dólares estadounidenses

Chilenos mapuches sueñan con tener más tierra Al socaire del interés "mediático" que se ha producido sobre su causa por el incremento de enfrentamientos entre grupos "indígenas" con propietarios de predios y carabineros y, sobre todo, a partir del interés internacional que están tomando los hechos desde que se produjo la muerte del estudiante universitario «mapuche» Matías Valentín Catrileo Quezada, unas 580 comunidades indígenas agrupadas en torno a la CONADI (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena) exigen al Estado compras de tierras por valor de unos 500 millones de dólares, tal y como estima el Fondo de Tierras y Agua de la propia CONADI .

Al parecer, no se contentan con los 250 millones que ya se han gastado en la compra de más de 120 mil hectáreas ni con las miles de hectáreas cedidas desde 1994 por el gobierno. En total, 504.666 has. de tierra, de las cuales 96.826 fueron compradas a manos privadas por la CONADI, 190.485 has. corresponden a traspasos de terrenos del patrimonio nacional y otras 217.353 corresponden a «regularizaciones» de tierra ocupadas desde antiguo pero que no contaban con los títulos de propiedad actualizados.

La propia CONADI admite que la mayoría de predios en manos indígenas no son económicamente rentables: "No conozco ningún predio entregado a mapuches que pueda ser símbolo de desarrollo", aclara Hilario Huirilef, consejero de la CONADI. Los «indígenas» se «ven obligados» a tener que arrendar las tierras a otros y compartir el usufructo. CONADI tampoco tiene ningún empacho en admitir que estos contratos son, generalmente, de palabra y que además no les parece una práctica ilegal. Y eso por no hablar del escándalo que saltó a los medios de comunicación chilenos en el 2006 cuando se descubrió que después de recibir el predio El Notro, en la comuna de Freire y con 360 has., los propios «indígenas» lo habían arrendado a su anterior propietario. La falta de productividad, sin embargo, no es óbice para que sigan los mapuches insistiendo en la solución: "En el tema de tierras hay una pata coja. Y esa pata coja es la falta de apoyo para planes productivos. Por eso, más de la mitad de los campos comprados y traspasados por la Conadi usan esa práctica, que por lo demás es cultural, ancestral", aclaró Hilario Huirilef. Es decir, los "indígenas" exigen que el Estado les devuelva sus territorios, pagando lo que haga falta y, además, también le exigen al Estado que haga sus campos económicamente rentables. ¿Por qué no piden, directamente, una renta per cápita parecida a la de Luxemburgo, aunque sea a costa del resto de los ciudadanos chilenos no indígenas? Los mapuches serán todo lo indígenas que quieran pero antes que eso son ciudadanos de la Nación chilena, con los mismos derechos y deberes que todos los demás.


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