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México: figuras y aspectos de la vida nacional

Manuel Bartlett Díaz

En exclusiva para El Revolucionario, el ex senador nacionalista del PRI, Manuel Bartlett Díaz, nos ofrece una radiografía histórico política del Estado mexicano

Sábado 26 de abril de 2008, por ER. México

Lo que está pasando en América Latina es el resultado natural de la aplicación de las políticas neoliberales: pérdida de la identidad nacional, empobrecimiento de las masas; es una explosión natural de defensa de intereses elementales de cada pueblo. Y eso es lo que estalló aquí con López Obrador. Porque el PRI desapareció.

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Manuel Bartlett Díaz: el nacionalismo político como variable independiente

Manuel Bartlett Díaz (1936), es ex senador de la República por su estado natal, Puebla. Ha sido secretario de Gobernación, secretario de Educación Pública y gobernador constitucional de Puebla.

Se trata de un hombre de poder, es decir, de un hombre de Estado. Su figura política es una de las más interesantes, sólidas y complejas implantaciones históricas del nacionalismo político mexicano , fruto genuino de la revolución que cimbró y definió el derrotero histórico del México del siglo XX.

Esta entrevista, realizada en exclusiva para la corresponsalía que en México tiene El Revolucionario, da cuenta de ello. Bartlett, nos parece, no es ya nada más una realista político: estamos, también, ante un materialista.

Todo lo real es material y todo lo material es real.


Licenciado, gracias por la entrevista que concede a El Revolucionario México. Vamos a dividir la entrevista en dos partes: cuestiones nacionales y cuestiones internacionales.

A. Cuestiones nacionales: dialéctica de clases

ER.México (ERM): Por cuanto a la primera parte, quisiera preguntarle: para definir mínimamente la plataforma desde la que usted actúa y se sitúa políticamente, díganos por favor algunos comentarios sobre sus coordenadas ideológicas e históricas hoy.

Manuel Bartlett (MB): Bueno, yo soy miembro del PRI, de toda la vida. Y, desde luego, estoy integrado al partido en el que la declaración de principios, los programas de acción, establecen lineamientos muy claros de un partido popular, un partido nacionalista, un partido democrático, con compromiso social ¿no? Esa es mi filosofía, y la filosofía formal de mi partido.

ERM: En la nota que recién publicamos en ER, usted plantea que, materialmente, la toma de tribunas por parte de los miembros del FAP era una medida necesaria para evitar una aprobación express –el llamado albazo legislativo- de la reforma energética –algo a lo que usted se refirió como un golpe de Estado de Calderón-. Pero tanto los medios impresos y electrónicos como los intelectuales orgánicos del régimen, plantean –de cara a la opinión pública nacional, pero también a la internacional- que, formalmente, esa toma de tribuna rompe con “las reglas de juego” legislativo, que se ha “secuestrado” el congreso y que, en el límite, según el video difundido en fechas recientes (en donde se compara a AMLO y el FAP con Mussolini, Hitler y Pinochet, quienes también “clausuraron en su tiempo el Congreso”) se está atentando contra “la Democracia”. Usted que es conocedor de los mecanismos materiales –y no nada más formales- de operación de la política y del Estado, ¿qué juicio tiene ante esta compleja circunstancia política?

MB: Sí. Las acciones que han tenido lugar en México, aún desde antes que presentara formalmente su iniciativa Calderón -pero que ya apuntaba claramente hacia una iniciativa privatizadora de la industria petrolera nacional- generó una gran inquietud en el país, porque los mexicanos no están de acuerdo en que se permita la inversión de capital extranjero en la industria petrolera y en la eléctrica. Sin embargo, como se ha venido haciendo, violando la constitución y las leyes, bueno, hay una reacción muy fuerte, y una preocupación clara en todo el país.

Si a eso añades el resultado de la elección (de 2006, ER.México) y el propio dictamen de validez de las elecciones que expidió el Tribunal Electoral, en el que se reconoce y censura que en las elecciones se actuó a través de la televisión una campaña negra, que tuvo un efecto grave sobre la elección, bueno, pues esos son los antecedentes inmediatos.

Entonces, se empieza a apuntar la iniciativa con toda clase de mentiras, de inducciones, acompañados siempre de las televisoras ¿verdad? Primero en la negación, de las televisoras, de que haya un proyecto de privatización, haciéndole eco al planteamiento de Calderón de que él no pensaba en ningún momento privatizarla, ¡jamás! Y las televisoras y, básicamente, los medios, apoyando esta postura de Calderón, negando todo intento de privatización. Cuando en sus propias palabras y declaraciones, dejaba claro que él quería inversión privada y social –dice-, que en realidad es la inversión extranjera trasnacional.

Entonces, ya hay un antecedente de manipulación de la opinión pública desde que empieza a expresarse el anuncio, ¿no?, de una reforma no privatizadora, ‘que no modificará la Constitución’, y sin embargo los medios empiezan a quitarle valor a cualquier acción en contra, monopolizando el espectro e impidiendo que quienes hemos estado en contra de la privatización energética, que lleva muchos años –lo hicimos seis años en el senado nosotros- (impidiendo) que se tenga acceso a los medios de comunicación, vamos, en algunas estaciones de radio, por aquí y por allá, pero en televisión, el duopolio éste que fue censurado por el Tribunal Electoral, en plena operación, fuera quienes no son ellos. Los intereses estos.

Entonces, si no vemos todos esos antecedentes, hoy parecería –la inquietud del Congreso, por lo que ocurrió en el Congreso y fuera del Congreso- parecería una cosa irracional sorpresiva; pero no lo es, es una continuidad de un proceso privatizador en curso desde Salinas de Gortari, Zedillo, Fox –Calderón, Secretario de Energía de Fox- y Calderón, en operaciones, permisos, concesiones disfrazadas, que ya están haciendo enclaves extranjeras en la energía eléctrica y en hidrocarburos.

Entonces, no es algo que surja de repente, hay inquietud en todo el país. Vamos, a mí me ocurre: no podemos expresar nuestras ideas en los medios, más que unos cuantos. Es apabullante la presión y las mentiras de los medios de comunicación, ligados a los mismos intereses que deformaron la elección presidencial.

Entonces, no es sorpresivo, no no no; no es que de repente aquí estamos sentados unos demócratas en el Senado y en la Cámara de Diputados, con unos dirigentes verdaderamente demócratas impolutos, ¿verdad?, y de repente una serie de orates haciendo todas estas extravagancias ‘violando las reglas del juego’.

Hace poco, Zabludovsky publicó en El Universal un artículo muy interesante, y dice ¿qué es más grave?, ¿apoderarse de la tribuna en las cámaras o apoderarse de la tribuna más grande que pueda tener el pueblo de México, que son las televisoras, y dominarlas y manipularlas? ¿Qué es más grave, tomar una o tomar la otra?

Entonces, no es una posición de víctimas: los demócratas que están reclamando desórdenes en el Congreso; los primeros violadores de las reglas son ellos: mintiendo Calderón que va a mandar una iniciativa que no es privatizadora; poniéndose de acuerdo con los coordinadores del PRI, que están totalmente vinculados a sus intereses, no sólo por Calderón sino por Salinas también.

Entonces, esta es la situación en la que se vislumbra un albazo legislativo, ¡y lo digo yo, priísta ¿eh?!, porque conocemos a los personajes que están jugando aquí. La “Ley Televisa”, que fue una infamia, dicho por la Suprema Corte, la Ley Televisa se manejó igualito que lo que están manejando los coordinadores del PRI, entre comillas priístas, Jackson, Emilio Gamboa, Beltrones, Chuayfett; hicieron la misma jugada: conseguir los votos, asociar a priístas con el PAN para tener mayoría, simple, no calificada, y sacar la Ley Televisa en siete minutos, y luego pretender sacarla en otros siete en el Senado, que pudimos detener unos días en el período de receso, pero que inmediatamente que regresaron, ya tenían los votos, sin argumentos, sin discusión, el voto y el albazo, ¡pácatelas! Luego, afortunadamente, la Corte los echó abajo.

Entonces, si no tomamos en cuenta todos esos antecedentes, parece todo una locura ¿no? El albazo legislativo, ¡obvio! ¿Por qué digo yo que es obvio? Porque los conozco, porque los viví en el Senado, son los mismos ¿verdad? Jackson, por ahí se hace a un lado por ahora, pero Emilio Gamboa, que fue el artífice de la Ley Televisa, con su grupo, se hacen madracistas habiendo sido enemigos de Madrazo (Roberto Madrazo, candidato del PRI a la presidencia en 2006, ER.México) con el TUCOM (el grupo que al interior del PRI se enfrentó a Madrazo, ER.México); Emilio Gamboa se hace rápidamente madracista, en un oportunismo total, y entonces logran entrar al palomeo, es decir, a la selección de lista de candidatos, y entonces Gamboa y su grupo, de los que él considera que son los que votan según sus intereses, se hicieron diputados, y los que eran diputados, con Beltrones a la cabeza, se hicieron senadores; o sea, no más cambiaron de sede, pero son los mismos. Y es la misma actitud, es la asociación de estos supuestamente priístas con la derecha trasnacional, más allá de la derecha gobernante. Entonces, obviamente, pues todo esto tiene su explicación.

ERM: ¿Qué está pasando con el Estado mexicano en términos estructurales, y también, bueno, desde un punto de vista histórico e ideológico? ¿Qué ha pasado en los últimos, no ya treinta, sino acaso cincuenta años? ¿Por qué estamos como estamos?

MB: Es la aplicación de la política neoliberal, por Salinas; es la aceptación del Consenso de Washington, del Tratado de Libre Comercio. ¿Qué nos ha dado? Pues una disminución del Estado, y un fortalecimiento de las empresas trasnacionales y sus asociados en México. Entonces, el Estado, que ha sido siempre la estructura que ha sostenido el crecimiento y protegido a la Nación mexicana, pues se achica, lo tienen copado los mismos, desde Salinas en adelante, desde Miguel de la Madrid, en adelante; y tú ves que la Secretaría de Hacienda, las áreas financieras económicas, están controladas por los mismos: tecnócratas que hicieron sus carreras montados en el PRI, pero que están ahora montados en el PAN.

El secretario de Hacienda, Gil (Francisco Gil Díaz, secretario de Hacienda de Fox, ER.México), fue el subsecretario de Salinas; todo ese grupo, ese secretario durante todo el foximato… y luego entra otro, Carstens (Agustín Carstens, secretario de Hacienda de Calderón, ER.México), que es del mismo grupo exactamente. Es el salinismo neoliberal, que tiene sus propios compromisos con los intereses trasnacionales. Y el achicamiento del Estado es una aplicación de la política neoliberal de estos personajes.

ERM: Bueno, y es que, históricamente hablando, tanto el ITAM como el Tecnológico de Monterrey son dos instituciones académicas que se crean con el inequívoco propósito de frenar al cardenismo; o sea, nacionaliza Cárdenas el petróleo en 1938, en el 43 se organiza el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, y en el 46 se organiza el ITAM, y, sobre todo, en el caso de éste último, los creadores dicen: en cincuenta años vamos a controlar este país, que es lo que está pasando ahora.

Entonces, es interesante advertir que un primer arco temporal es el que marca la entrada de los neoliberales (en la década de los 80), pero si se amplía un poco más, no son ya nada más treinta años sino acaso cincuenta años que, por cuanto a los institutos de formación de cuadros políticos y dirigentes, en el fondo es lo que está pasando.

MB: Claro. Nada más que, entonces, fíjate, aquí, tú dices, cincuenta años, pues sí, pero esa es la derecha nacional ¿no?

ERM: Claro.

MB: Disfrazada, embozada, ¿verdad? Porque toda esa derecha está vinculada al gobierno, y hace negocios con el gobierno priísta: Miguel Alemán, Ávila Camacho, en fin. Pero es el sector privado que, digamos, entra en el acuerdo general y al que el Estado dice ‘sí como no, pero hasta aquí; puedes crecer, puedes hacer, pero no puedes violar; tienes que dar incrementos salariales’, es decir, es el equilibrio, y entran al equilibrio.

Pero, claro, estas instituciones (las neoliberales) se establecen para proteger los intereses de ellos. El problema es cuando Salinas… Miguel de la Madrid qué hace, incorpora al gobierno a todo un grupo de “financieristas”, estos, y finalmente se inclina por Salinas para la presidencia. Y Salinas da el paso y se transforma en neoliberal con el TLC, el Consenso de Washington e inician las privatizaciones vinculados a los intereses trasnacionales, más allá que estas instituciones, que también tienen sus vínculos; pero ya es Salinas, definitivamente, desde el poder del Estado y vinculado a los Estados Unidos.

Entonces ahí viene lo que al final de cuentas es un rompimiento del PRI: ellos son los que hacen las listas y tienen sus instrumentos; Madrazo es un instrumento de Salinas; Beltrones es otro instrumento de Salinas, ahora es –Beltrones- “grande”, pero en la misma línea neoliberal; pero no es un hombre de lecturas ni de nada, sino un pragmático, ven el poder ligado a los grandes interese económicos. Entonces al PRI lo ponen en la derecha vinculado al dinero.

Entonces, la asociación que se va dando entre Salinas y Fox. A Salinas lo para Zedillo; en lo personal y relativamente, porque no lo toca: nada más al hermano (Raúl Salinas de Gortari, ER.México) lo mete a la cárcel, pero pudo haber metido al mero mero ¿no? Entonces hay un interregno ahí, y luego Salinas se vincula con Fox y le promete el apoyo para las reformas estructurales, o sea las privatizaciones, todas, que a final de cuentas es un programa de Salinas y las trasnacionales. Entonces ahí tenemos que ese PRI, entre comillas, cooptado por estos intereses, está hoy gobernando con el PAN. Salinas gobernó con el PAN. Fox utiliza a Salinas, se asocia con él, y ahora está de plano, este grupo, que si bien, el candidato de Salinas a la presidencia no levantó, y el propio Salinas y el mismo grupo apoyan a Calderón.

Por eso es que algunos gobernadores pseudos priístas, ¿verdad?, de esta misma camada de selecciones muy especiales de ellos, pues votó por Calderón. Y ahí tienes tú este grupo: Borrego, Ruiz Sacristán, Téllez, Reyes Heroles, pues son de ese grupo de intereses que está ahora gobernando con el PAN, abiertamente.

ERM: En una circunstancia como esta ¿tiene sentido seguir en el PRI? ¿En ese PRI heredero del nacionalismo revolucionario, cardenista, digamos, puesto en estos términos?

MB: Yo considero que sí, porque ellos no son el PRI. Hay una corriente nacionalista, que ahí está; yo tengo contacto con los priístas, recorro el país permanentemente y tengo un gran contacto con ellos, y están en contra de estos. Ahí lo que hay que romper es esa reverencia hacia el poder, hacia los supuestos líderes –estos no son líderes de nada; son producto del contubernio, Beltrones y Gamboa, no representan al PRI-. Tienen poder, se apoderan del dinero de las fracciones (parlamentarias), se asocian con el poder de la derecha, entonces, pues, ahí están, diputados y senadores, que, priístas, van a votar en contra de uno de los elementos esenciales de su filosofía. Van a ir con este PAN; esos, si lo hacen, estarán haciéndole un enorme daño al PRI, pero no son el PRI, no son el PRI, son esa excrecencia salinista, y su vinculación con Calderón es más allá de Calderón; no es porque Beltrones diga que co-gobierna, porque le cae muy bien, porque es muy simpático Calderón, y que lo ve frecuentemente, no, ellos están desde antes con los intereses. Por eso la campaña de Madrazao, que coordinó Beltrones, pues estuvieron a la derecha todo el tiempo, por eso nos fuimos al tercer lugar.

ERM: ¿Qué juicio le merecen estas distinciones entre “izquierda moderna” e “izquierda radical” donde quieren situar, en esta última, en la radical, al movimiento de López Obrador y al FAP mismo, a la luz de lo que acaba de pasar en el Congreso, qué juicio –decimos- le merecen estas distinciones?

MB: Pues, podríamos decir que Calderón es la extrema derecha radical; por que es cierto, el yunquismo (se refiere al Yunque, agrupación de derecha dura y anticomunista mexicana, ER.México) y todo eso, el Partido Acción Nacional en manos de estos “yunques”: extrema derecha radical; si vamos a ser cuidadosos en hacer estas clasificaciones –ala izquierda, ala derecha-, pues ellos estarían, los panistas, gobernando con “yunquistas” de extrema derecha, entonces, bueno, tenemos que ahí están dos categorías ¿no?

ERM: Pasando ya a la cuestiones del petróleo y de la reforma energética de Calderón, es evidente… tengo también a la vista su libro licenciado (El Petróleo y PEMEX. Despojo a la Nación, 2008), ¿cómo considera a PEMEX en la historia del país y en el futuro del país?

MB: Yo considero al petróleo como lo consideran los Estados Unidos, y como lo consideran los franceses, los alemanes, como una materia estratégica vinculada con la seguridad nacional del país; no solamente desde el punto de vista económico, sino que desde el punto de vista estratégico.

Bueno, el gobierno norteamericano, promotor de la apertura y todo eso, ¿verdad?, en cuanto quiere una empresa china comprar Unocal, una empresa petrolera norteamericana, el Congreso dice ‘no, no se puede; el petróleo es un asunto de seguridad nacional’, dicen en el Congreso de los Estados Unidos; ‘no podemos permitir que empresas ligadas a estos temas estén en manos más que de las leyes norteamericanas, por seguridad nacional’, bueno, pues yo pienso igual. Y pienso igual que Chirac y esta gente de derecha francesa que dicen que no permiten que les compren las empresas estratégicas otros países ¡en la Unión Europea! Y los españoles defendiendo a ultranza, dice Zapatero: ‘las empresas energéticas españolas deben de estar en manos de españoles, ¿por qué nosotros vamos a ser diferentes?. Es un asunto de seguridad nacional, y debe estar en manos exclusivas del Estado, como lo establece la Constitución.

ERM: La reforma energética de Calderón ¿muestra algunas diferencias con los intentos anteriores, o es simplemente un esquema de continuidad?

MB: Es la continuidad: van, a través de contratos, ya los Contratos de Servicios Múltiples limitados al gas, los empezaron a generalizar, hoy los ponen en la ley, para que a través de esos contratos de servicios disimulados se entregue toda la industria petrolera al capital trasnacional, a las empresas petroleras trasnacionales. Eso es lo que son las iniciativas de Calderón: abiertamente autorizan a contratar con terceros todo: ductos, almacenes, exploración, explotación, refinación, todo puede ser contratado con una ley secundaria que viola la Constitución. Pero ellos dicen, no, no es privatizar, es “contratación de servicios”. Es una iniciativa abiertamente privatizadora y des-nacionalizadora.

ERM: En una nota reciente de ER, aparecen datos revelados por la prensa alternativa norteamericana en donde se consigna que Halliburton, además de Wal-Mart, Dick Morris y el propio Bush estuvieron detrás de la campaña de Calderón, ¿cuál es su juicio al respecto?

MB: ¡Pues no me extraña nada! No me extraña absolutamente nada, porque lo quieren mucho, es su consentido, lo reconocen rápidamente. Durante años, los Estados Unidos, estos grupos hostiles al Partido Revolucionario Institucional, por lo que fue, o por lo que es en principio, antes de ser secuestrado por los salinistas, tenían siempre una posición hostil hacia el gobierno priísta…

ERM: Por nacionalista.

MB: Claro, y nos atacaron siempre. Decían ‘no podemos firmar un Tratado de Libre Comercio con esos si no garantizan que van a ser demócratas’, ‘las elecciones, qué barbaridad, el PRI se roba las elecciones; nosotros queremos que sean demócratas’. Los “Demócratas”, estos que sacaron las elecciones –en el 2000- con la peor porquería que hayamos visto, en la que hasta la Suprema Corte intervino para que ganar Bush.

Entonces, ahora, ¿verdad?, esa hostilidad… A nosotros había algunos asuntos de narcotráfico, en Búfalo: ‘qué barbaridad, el gobierno está metido. El gobierno está metido en esto’…. Ahora, esto es un caos, aparecen toneladas de toda clase de drogas por todos lados, se aducen a las policías que están coludidas, es …… y los Estados Unidos dicen que es un gran luchador contra el narcotráfico, el presidente Calderón. Y el gobierno en general. Que diferencia de trato ¿no?

ERM: Nos parece, desde nuestros análisis, que México vive una verdadera crisis orgánica de Estado, escondida por los medios de comunicación –pareciera que no está pasando nada, de tal suerte que cualquier manifestación como las recientes, sean ya en la calle o en el Congreso, parecen como algo inusitado, desquiciado-, pero a nosotros nos parece que es una crisis orgánica de Estado, ¿cuál es el balance que usted hace? ¿Qué escenarios contempla? ¿Qué estrategia debe seguir el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo? ¿El FAP? ¿El propio López Obrador? ¿Y el PRI de la corriente que usted representa?

MB: Decía yo que el Estado mexicano hoy es el resultado de su destrucción y mediatización desde Salinas en adelante, con todos estos “poderes autónomos”…. y reducción, con un Banco de México que no tiene capacidad ni facultades para impulsar la economía, un Estado que no puede impulsar la economía, un Estado que está dependiendo de toda una serie de fuerzas extranjeras que hacen lo que les da la gana, que impiden que haya una reforma fiscal de verdad, pues es un Estado disminuido; ese Estado, construido por el priísmo, defensor de la nacionalidad y que estuvo gobernando, pues ya no existe, gobiernan las trasnacionales; estos “instrumentos de la competencia”, la COFETEL (Comisión Federal de Telecomunicaciones, ER.México), la Comisión de Competencia, Banco de México…. ¿y el Estado? Pues son independientes, ¿de quién? ¿Pero de quién son dependientes estos poderes? Del modelo neoliberal, que limita al Estado, es explícita su definición, la “gobernanza” es eso, el Banco Mundial, entonces, pues ese Estado está disminuido. Sigue teniendo poder, lo usa el panismo, no lo reforma, como lo prometieron, para enseñorearse al país, usar los recursos para fortalecer sus cuadros, pero dominado por los grandes intereses trasnacionales, que son los que mandan, y el narco, otro poder trasnacional.

ERM: Dentro de las nuevas generaciones del PRI ¿hay nacionalismo? ¿Hay jóvenes priístas nacionalistas que puedan en sus manos reconstruir el Estado en el sentido del que hablamos?

MB: ¡Pero claro que hay! Porque el PRI, ese movimiento histórico, sigue siendo el más fuerte del país, como corriente de opinión, como corriente ideológica. Claro, en el ITAM no ¿verdad? En el Tec de Monterrey, son los cuadros de ellos. Pero los demás…. Las universidades públicas cada vez más abandonadas para favorecer la educación privada; claro que hay. Están en contra de lo que está pasando.

Se ha dado además una cosa muy desagradable en el país, que es el que la educación ha terminado por ser una cosa de clases, clasista; entonces van empobreciendo a la educación superior, a la UANM, que ha sido la madre de la cultura de este país y la gran formadora, le van bajando los recursos, el gobierno se hace de cuadros de estas universidades privadas. Pero ahí están los jóvenes.

Porque además, este Estado, ese PRI del que hablábamos –el neoliberal- es fundamentalmente clasista, está con el sector privado y trasnacional. Entonces aquí hay… lo que se había logrado: buscar la uniformidad, la incorporación de todas las clases –nosotros estudiábamos con gentes de bajísimos recursos de todo el país; en la Facultad de Derecho, donde yo estudié, conocimos a muchachos de todas partes que vivían en casas de asistencia; éramos, como se dice, un “melting pot”, ahí nos fundíamos todos-. Ahora eso ya no: niños bien, a las privadas. Porque además los padres quieren la mejor educación para sus hijos, y si tienes tú a las universidades públicas desmerecidas, con bajos recursos en presupuesto, pues los meten en donde les den las mejores oportunidades a sus hijos de desarrollo personal. Entonces se va haciendo una división clasista tremenda en la educación misma.

Y con este impulso neoliberal, pri-panista, salino-panista, digamos ¿no?, entonces se va haciendo una división en el país tremenda. Clase medias pobres, las populares, las clases ricas, concentración del ingreso, rompimiento de la participación social, de la inclusión… lo dijo recientemente, la CEPAL o el BID, el BID… vino aquí Iglesias, y sacó un análisis, imagínate, ellos que son parte de las Naciones Unidas, y dijo que es excluyente, todo, la sociedad mexicana terminó siendo ya excluyente, en empleo, en oportunidades, en educación, en todo. Están rompiendo el consenso nacional que tantos años fue objetivo de ese gobierno nacionalista, integrador ¿no?

B. Cuestiones internacionales: dialéctica de Estados

ERM: Pasemos a la segunda parte, para ir cerrando la entrevista, que es la de cuestiones internacionales; porque sostenemos que lo que está pasando en México no puede entenderse sin entender al mismo tiempo lo que está pasando en el mundo.

Ahora bien, abreviando un poco el análisis que tenemos aquí, le ruego que me permita esbozárselo para pedirle después su juicio al respecto: desde el punto de vista de las izquierdas mundiales, que es en donde nos situamos, nos parece que el acontecimiento histórico que marca la crisis del presente sigue siendo la caída de la Unión Soviética, ¿por qué?

Pues porque, caída la URSS, la izquierda mundial, y también los nacionalismos -esta sería la tesis: los nacionalismos políticos como el del PRI-, se derrumban y entran en una fase de crisis ideológica y política total. El relativismo cultural, el etnocentrismo, los nacionalismos fraccionarios y neo-feudales y los separatismos -histórica y geopolíticamente irrelevantes-, el indigenismo, el armonismo idealista, los radicalismos indefinidos anti-todo (anti-sistema), el postmodernismo nihilista, el neo-anarquismo internacional, los “movimientos sociales” que no quieren tomar el poder y que defienden cualquier tipo de irracionalismos -“otros saberes”, “otras cosmovisiones”, “otros calendarios”, “otras campañas”- con tal de estar en contra del statu quo y poder seguirse sintiendo muy críticos, son, a juicio nuestro, frutos de esa deriva ideológica y correlatos de la no menos indefinida nebulosa llamada globalización, una nebulosa detrás de la cual se sigue desplegando una genuina dialéctica geopolítica de imperios.

Y lo que nos parece que está sucediendo es que Estados Unidos, erguidos en vencedores de la guerra fría y como comandantes del sistema capitalista democrático liberal, se ha convertido en la plataforma geopolítica del Imperio realmente existente de occidente, –enfrentado al Imperio de Oriente, que es China-, y, con la cobertura ideológica del fin de la historia de Fukuyama, ha dicho a las izquierdas occidentales: tú preocúpate por los matrimonios homosexuales, por la ecología, por el aborto y por pelearte con la Iglesia, por defender a las minorías de todo tipo, por “resistir” contra toda forma de Poder, por pedir, para decirlo con Lenin, cosas infantilmente radicales (porque “otro mundo es posible”), pero ya no hables de socialismo, ya no hables de revolución, de nacionalizaciones o de expropiaciones; no toques la base real del sistema, ni te atrevas a llegar al poder del Estado con la intención de cambiarlo; en otras palabras, sé una “izquierda moderna”, institucional, democrática y socialdemócrata, responsable y confiable, si no lo haces: entonces no eres demócrata, eres un totalitario, un autoritario, un intolerante, un fascista, un estalinista, un castrista, un chavista, un golpista, un populista irresponsable y oligofrénico; eres un peligro para la Democracia (o, en nuestro caso, “eres un peligro para México”). ¿Cuál sería su juicio general respecto de esta nueva y compleja circunstancia?

MB: Muy bien dicho. Sí, el fin de la guerra fría y la caída del muro de Berlín, y de la Unión Soviética después ¿no?, hacen que los Estados Unidos pierdan interés en el PRI, nunca lo quisieron, pero lo toleraron, frente a la amenaza de insurrecciones de guerrillas, comunistas; y pues al PRI no lo veían mal, se mantenía un equilibrio. Y el PRI se fue con el tiempo yéndose a la derecha hasta el extremo de Salinas. Pero era un elemento de contención ¿no? Gobernaba a la sociedad, buscando la igualdad, incrementando el gasto social, con sus crisis, sí. Aquí la guerrilla no, no prosperó; el castrismo respetó a México, por nuestra posición internacional: ‘yo no me meto contigo, tú no te metas conmigo’. No rompemos con Cuba ni somos los paleros de Estados Unidos, te respetamos con base en nuestros principios constitucionales de política exterior. Y entonces ese era el esquema.

Pero llega un momento en que ya no existe esa amenaza para los intereses norteamericanos y entonces estorba ya el PRI, entonces hay que impulsar al PAN. Entonces, empiezan a funcionar sus instrumentos de intervencionismo, el “Fondo para la Democracia”, a apoyar propaganda y todos esos instrumentos, para fortalecer a la derecha mexicana, para que ya se vaya el PRI con sus pujos nacionalistas, ‘ese partido que no nos gusta, va pa ’fuera’, y entonces entronizan al PAN con gran júbilo, y ahí están. Vemos ahora a Calderón cómo va corriendo allá a apoyar a Bush, en contra de los demócratas.

Entonces sí, la caída de la Unión Soviética y la guerra fría ganada por los Estados Unidos desata una guerra feroz contra todos los regímenes que no comulguen con sus interese.

ERM: Que son los de izquierda y los nacionalistas.

MB: Sí. Y entonces, ahí tenemos el apoyo a esas fuerzas y desequilibrando la situación política y favoreciendo al PAN, auxiliado, claro, con Salinas, Zedillo, que como concuerdan con sus posiciones e intereses, entonces el PAN y este PRI mafioso de allá arriba es funcional para Estados Unidos, y siempre en todo caso ellos necesitan del petróleo. No quieren a una empresa nacional que tiene las reservas, ya se cansaron, ya por favor, ‘a ver, Calderón, concluye la obra de Salinas y déjanos entrar, porque no solamente queremos que nos mandes todo el petróleo, que sacas cada vez más, sino que me dejes manejarlo a mí, déjame manejarlo a mí directamente’.

Entonces, ya nos fuimos a una situación con esa alianza abierta del PAN con los Estados Unidos y que coincide con el salinismo este ¿no? Zedillismo, todos trabajando para empresas trasnacionales.

ERM: Y hablando de globalización en foros internacionales.

MB: Ya hay una identidad entre ese PAN trasnacional, global, y ese PRI, entre comillas, que además ese PRI no tiene nada que ver con el PRI nacional; tienen un entendimiento entre ellos, que es un gobierno mafioso, y que usan al PAN y al PRI para su objetivos coincidentes.

ERM: ¿Usted podría situarse dentro de una corriente que pudiéramos denominar “izquierda nacional”?

MB: ¿Tú dónde me situarías?

ERM: Yo lo estoy viendo por ahí.

MB: Una, ¿qué es?, una posición nacional, social; pues eso son los postulados del PRI. Y luego se dice, oiga ¿usted todavía está en el PRI? Sí, los que ya no están en el PRI son Beltrones y todos ellos; se fueron a la derecha abiertamente, y bueno, pues, parece que todo, de aquí pa’allá es izquierda, ¿no? Está la derecha filo-panista trasnacional, pues entonces todo el que no esté ahí es de izquierda hasta el infinito. No es que yo me haya pasado de bando, ellos son los que se han cambiado de bando. Y ese es mi reclamo y es mi posición. Ahorita vengo de una reunión con priístas que están totalmente de acuerdo conmigo. Nos falta romper esa tradición de respeto a la autoridad y de acomodamiento, porque son los que tienen el dinero de las fracciones (parlamentarias), y son los que les resuelven los problemas, etc. Pero imagínate, el dinero en manos de Emilio Gamboa. Entonces, esos dominan, y yo, este libro que escribí para ellos (toma y cita su libro, El Petróleo y PEMEX. Despojo a la Nación, 2008):

‘la primera tarea –estoy hablando de mi llegada al Senado- se dio al interior de la bancada del PRI. Nuestra postura sería determinante. El PRI había votado por la reforma a la Ley de Energía Eléctrica para el Servicio Público (1992), que incorporó la tergiversación del concepto de servicio público, insertado en el TLC, al abrirse espacios a la inversión privada extranjera violando la Constitución. La iniciativa posterior de reforma constitucional del ex presidente Zedillo, que buscó llevar a sus últimas consecuencias la privatización eléctrica, se dio bajo el mismo impulso neoliberal “modernizador”.

La inercia de la disciplina de partido y el dogma de la infalibilidad del presidente llevaron a los legisladores a la aceptación acrítica de las tesis “modernizadoras”, pese a que la preservación de la energía eléctrica como servicio público estaba plasmada en la historia del PRI y explícito en su Declaración de Principios.’

ERM: Nada más para terminar, un último juicio sobre lo que está pasando en Iberoamérica licenciado; la consolidación de una gran corriente histórica, precisamente nacionalista, pero también de izquierda, estoy hablando –como usted sabe- de Venezuela, Bolivia, Ecuador, ¿cómo ve usted a México, en esta circunstancia, a la luz de lo que está pasando en Sudamérica?

MB: Bueno, lo que está pasando en América Latina, estos movimientos ¿verdad?, son el resultado natural de la aplicación de las políticas neoliberales, pérdida de la identidad nacional, del empobrecimiento de las masas, ¿verdad?, es una reacción, que no es ni marxista, ni leninista, ni… es una explosión natural, de defensa de intereses elementales de cada pueblo. Y eso es lo que estalló aquí con López Obrador. Porque el PRI desapareció, por el salino-madracista, hizo una campaña pegada a la del PAN, entonces dejó fuera todo ese otro espectro popular-social, y entonces fue cubierto por López Obrador… no el PRD, López Obrador. Entonces el PRI se hizo intrascendente, para derecha, pues la de verdad, no la priísta y no muy confiable para la derecha derecha.


La entrevista se realizó el 25 de abril de 2008, en la ciudad de México. La imágen de portada es una toma del campus central de la UNAM, obra suprema de la revolución mexicana.

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Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México

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