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La dialectica de Estados entre Rusia y Gran Bretaña se recrudece

El «Instituto Británico» obligado a cerrar sus puertas en Rusia

Acusado de violar la legalidad vigente en lo que se refiere a su expansión

Viernes 18 de enero de 2008, por ER. Moscú

El embajador de Londres, el Imperio, a través de su Departamento de Estado y Eslovenia, como "presidencia" de la Unión Europea, han lamentado lo sucedido e instado a poner fin a la situación creada.

Rusia ha comenzado el año 2008 ampliando, con un capítulo más, su ya secular dialéctica con el resto de las naciones de Europa y sus instituciones.

En esta ocasión no ha sido la Unión Europea capitaneada por la Alemania de Merckel la causa del conflicto. Tampoco la cuestión ha tratado sobre asuntos referidos a la producción y distribución energética. Esta vez los ataques de Rusia se han dirigido contra Gran Bretaña y el British Council, conocido en los países hispanos como «Instituto Británico», es decir, contra un centro difusor de la lengua inglesa (donde miles de rusos aprenden inglés) análogo, aunque no idéntico, a lo que supone el «Instituto Cervantes» para la lengua española.

Ayer mismo las extensiones provinciales del British Council en San Petersburgo y Ekaterimburgo (Urales) se vieron obligadas a cerrar sus puertas, tal como exigió el gobierno ruso, que sólo ha tolerado que continúe la gestión de la oficina central del Instituto Británico en Moscú. Los trabajadores de las sedes cerradas fueron retenidos por la FSB (el antiguo KGB) para ser interrogados sobre sus actividades.

Algunos analistas han señalado que el asesinato del ex agente secreto ruso Alexánder Litvinenko envenenado con Polonio-210 en Londres, es la razón que ha llevado a que la dialéctica de Estados entre Londres y Moscú esté en uno de los peores momentos de su historia. Litvinenko, que llevaba años afincado en la capital británica, acusó en una nota póstuma al presidente Putin de estar detrás de su muerte.

Como parte del despliegue del conflicto, que se ha ido desarrollando después del caso Litvinenko, Gran Bretaña expulsó en el año 2007 a cuatro diplomáticos de la embajada de Rusia en Londres, a lo que el Kremlin respondió expulsando a cuatro diplomáticos británicos.

La Unión Europea a través de su presidencia (Eslovenia) ha instado a Moscú para que acepte al British Council libremente. El Departamento de Estado Norteamericano lamentó lo sucedido recomendando a ambas partes que encuentren rápidamente una vía para resolver la situación. El embajador británico en Londres, Tony Brenton, también lamentó el trato recibido asegurando que el Instituto Británico «no hace otra cosa que potenciar la lengua inglesa».

Por su parte, el titular ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, realizó, dos días antes del cierre, las siguientes declaraciones: «En virtud del Acuerdo de 1994, toda actividad del Consejo Británico debe corresponder a la legislación de Rusia -explicó Lavrov a periodistas-. Sin embargo, el Instituto Británico no ha recibido permiso para abrir oficinas en las entidades federadas del país y ni siquiera había solicitado tal permiso».


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