El Revolucionario

Portada > Valoraciones y análisis > Grupo Promacos > El panfilismo liberal sueña con dirigir las revueltas islámicas

Con manejar «los gruesos batallones populares»

El panfilismo liberal sueña con dirigir las revueltas islámicas

Piensan que los conducirán así a la democracia

Jueves 3 de marzo de 2011, por Grupo Promacos

Los liberales europeos, siempre sumidos en la ingenuidad más profunda, han celebrado los triunfos de las revueltas islámicas en Túnez y Egipto, al tiempo que ven cómo la de Libia avanza sin grandes problemas. Estos liberales, que en España son también legión, piensan que ha llegado el momento en el que, como fantaseaba Manuel Azaña, dirigirán a «los gruesos batallones populares» hacia la ansiada democracia. Ni siquiera se paran a pensar, henchidos como están de fundamentalismo democrático, que las revueltas islámicas no persiguen la implantación de los Derechos Humanos tan cacareados, sino el mantener el status quo propio de la Edad Media que representa el mundo islámico.

JPG - 20 KB
Un islámico (sumiso) reza a La Meca y sueña con convertirse en demócrata
Pero tal procedimiento no anula la ley islámica que lo convierte en súbdito de un régimen medieval

La primera cuestión a dilucidar, que los pánfilos liberales europeos ni perciben, es si el término democracia significa lo mismo en el mundo musulmán que en el europeo y americano. De entrada, el Irán de los ayatolas usa procedimientos democráticos, pero no por eso se anula la vigencia de una ley como la sharia , donde las mujeres son reducidas a ciudadanos de segunda categoría, al igual que sucede con quien no es musulmán. ¿Es compatible la discriminación por motivos de sexo, raza o religión con la democracia entendida en el sentido que se le da en Europa o América? Evidentemente, no, y eso deberían saberlo estos pánfilos liberales.

Los musulmanes que en Túnez, Egipto, Bahrein o Libia atacan al gobierno no pierden ocasión de mostrar su fanatismo islamita, rezando todos a la vez en dirección a La Meca. Claro que este detalle será, para los representantes del panfilismo, una mera «cuestión privada», pese al carácter público de tal ceremonia.

Los pánfilos liberales volverán a la carga señalando que Turquía es un país musulmán y en él impera un régimen democrático. Nuevo error: Turquía es un régimen tan democrático como los que dirigían Ben Ali en Túnez o Hosni Mubarak en Egipto, presidentes elegidos democráticamente pese a que ahora los liberales y socialdemócratas les hayan vuelto la espalda de modo oportunista. Turquía está tutelada por los militares desde que Ataturk en 1923 dio un golpe de estado para acabar con el último Califato. En Turquía manda Erdogan, el amigo y aliado del pánfilo Rodríguez Zapatero en su proyecto de Alianza de Civilizaciones. Un gran defensor de la sharia y que «exhibe» a su mujer con el velo puesto.

Los pánfilos liberales europeos no dudan en seguir con su cadena de sofismas perfectamente deducidos unos de otros. El siguiente consiste en afirmar que quienes critican al Islam y apoyan al Estado de Israel, defendiendo su presunta brutalidad contra el Islam, son islamófobos, mientras que los que critican a Israel son simplemente antiamericanos. Aun dando por buena la falacia, al pánfilo liberal europeo le queda por explicar por qué los países musulmanes no reconocen al Estado de Israel, y desde su fundación en 1948 se han conjurado para procurar su destrucción y «echar a los judíos al mar». ¿Afirmar tales verdades resplandecientes es atacar al Islam?

Su última falacia consiste en afirmar que el mundo musulmán vive exasperado desde que Estados Unidos se inventó que Iraq disponía de armas de destrucción masiva para invadirlo, al tiempo que se niega a condenar a Israel por su ataque constante a los palestinos. Muy analfabetos nos han salido estos liberales, que no conocen el concepto político del casus belli, vigente ya desde la Guerra de Troya. Siempre existen motivos para iniciar una guerra, que pueden ser de lo más diversos: la necesidad de recursos para mantener el actual sistema de sociedades capitalistas desarrolladas (sin los cuales estos pánfilos no podrían ni escribir sus falacias) también fue esgrimida por quienes se oponían a esa guerra: todo era por el petróleo, decían, como si no fuera bastante razón que puedan seguir diciendo sus estupideces gracias al petróleo conquistado.

Pero los casus belli, como decimos, pueden ser de diversos tipos: recordemos que la Revolución de Octubre de 1934, aplaudida por la memoria histórica de nuestro régimen democrático de 1978, se justificó como medida para evitar la llegada al poder del fascismo, que no existía. Del mismo modo, el casus belli para el alzamiento del 18 de julio de 1936 fue que los mismos partidos políticos que habían atacado la república en Octubre de 1934, ahora bajo la forma de Frente Popular, podían intentar un golpe de estado desde el poder. El 11 de septiembre de 1973, el gobierno de Salvador Allende fue derrocado porque el presidente socialdemócrata había anunciado, con la cobertura de una coalición con los comunistas, que iniciaría la transición al socialismo, toda una amenaza para el bloque capitalista frente al comunista en el contexto de la Guerra Fría. Como vemos, los casus belli siempre han existido, aunque las anteojeras ideológicas distorsionan su significado y conducen a ciertas sectas a aplaudir algunos y despreciar otros.

Incluso, como vemos, los pánfilos liberales consideran que las acciones que realiza Israel (por cierto, la única democracia homologable a las europeas de la zona, algo que estos pánfilos sujetos parecen ignorar) para perseverar en su ser frente a una amenaza terrorista iniciada ya desde su fundación como Estado, son acciones desproporcionadas y sin justificación alguna. Claro que en este cambio de postura de Europa ha influido la amenaza de quedarse sin petróleo, lanzada desde los países árabes que odian a muerte a Israel.


El Revolucionario, el diario hispano global de crítica del presente
Seguir la vida del sitio Cumple con el estándar XHTML 1.0 Transicional Página realizada con hojas de estilos
Porque el Mundo sigue girando