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Ante su mensaje a la Cumbre de la Madre Tierra

La insoportable levedad de Galeano

Fraseología ridícula, ético-poética y suficiente

Domingo 18 de abril de 2010, por ER. México


Aunque no necesariamente sea de la concreta incumbencia de México, pues se trata de un mensaje lanzado urbi et orbi, reportamos no obstante desde ER.México el mensaje que Eduardo Galeano, poeta-periodista ético radical activista del alter-mundismo, tuvo a bien enviar desde no se sabe donde a la Cumbre de la Madre Tierra que habrá de tener lugar en próximos días en Bolivia.

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Eduardo Galeano
Fraseología y cursilería al servicio de la izquierda indefinida

El mensaje ha sido publicado, y aquí aparece la conexión con México, por el periódico español Público, que acompaña a su vez, insertado, cada ejemplar del periódico nacional La Jornada.

Según hemos podido constatar al haber revisado con un mínimo detenimiento el contenido de Público, y tomando en consideración su conjugación orgánica con La Jornada, se trata de un periódico incardinado dentro de las coordenadas del progresismo socialdemócrata pánfilo e infantil, denominador común de la socialdemocracia anti-española y pro Leyenda Negra de Rodríguez Zapatero o del liberalismo formalista democrático de otras latitudes políticas, caracterizado por una notabilísima ausencia de apoyaturas históricas en los análisis (analfabetismo histórico común en el periodismo de hoy), por un idealismo pacifista ingenuo y ramplón y por un, en definitiva, anti-norteamericanismo y anti-imperialismo genérico que se manifiesta luego en variedad de especificidades ideológico-políticas concretas: ataque furibundo a Israel y apoyo al "pueblo palestino", indigenismo, relativismo tolerante de todo, fraseología ética indefinida, alter-mundismo, etc., etc., etc., coordenadas propias de alguien que, antes que tener a El Príncipe de Maquiavelo como libro de cabecera, tiene a El Principito de Saint-Exupéry, o que antes que leer el 18 Brumario de Marx, ocupa su tiempo leyendo el Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carrol como fuente de inspiración ética, nunca política. Es la circunstancia clásica de toda manifestación política e ideológica que, ante la ausencia de doctrinas y teorías política, económico política y filosófica, lo recubre todo con fraseología (fraseología pseudo-revolucionaria: Lenin) inflada y afectada de lirismo y cursilería.

Y es precisamente en esta tesitura como aparece en nuestra mesa de redacción el mensaje ético de nuestro poeta radical Eduardo Galeano, titulado Los derechos del hombre y la tierra, en donde nos recuerda con su retórica cursi indigenista que "otro mundo es posible".

En efecto, según Galeano -habitual de La Jornada y, ya lo vemos, de Público-, ’ojala seamos capaces -se refiere a los pueblos del mundo que, aunque no gobiernan, padecen- de hablar poco y hacer mucho’, toda vez que, aquí viene su simpatiquísima y diestra imaginación poética, son muy graves ya los daños que nos ha hecho, y nos sigue haciendo, ’la inflación palabraria (sic), que en América Latina es más nociva que la inflación monetaria’.

Para tales efectos, sentencia Galeano conmovido y conmovedor, es menester hacer avanzar las propuestas que Evo Morales ha hecho para tan señalada ocasión, a saber: el Tribunal de la Justicia Climática y el Referéndum Mundial contra un ’sistema de poder fundado en la guerra y el derroche’.

Y entonces nos dice Galeano en el salto mortal metafísico tan común y característico de estos ideólogos que hablan desde la poesía, pero no desde la Historia o la Filosofía, produciendo puro ruido de palabras: ’yo quiero celebrar la fuerza de verdad que irradian las palabras y los silencios que nacen de la comunión humana con la naturaleza. Y no es por casualidad que esta Cumbre de la Madre Tierra se realiza en Bolivia, esta nación de naciones que se está redescubriendo a sí misma al cabo de dos siglos de vida mentida’. Un redescubrimiento, nos aclara, detonado fundamentalmente por la victoria popular en la guerra del agua contra empresas extranjeras -hace aproximadamente diez años-, guerra que, a su vez, nos dice, es una de las batallas que ’esta tierra (sic) sigue librando en defensa de sus recursos naturales, o sea (aclara para el lector al borde del llanto ético): en defensa de su identidad con la naturaleza’.

Y es que para Galeano es importante que el mundo, aturdido y ciego, escuche la voz del pueblo y de la naturaleza de Bolivia, pues es desde sus "pueblos originarios" desde donde nos puede llegar la sabiduría indígena que nos enseña -y aquí viene otra vez la imaginación descontrolada e inflada de este charlatán majadero y engañabobos- que ’nosotros, los humanitos, somos parte de la naturaleza, parientes de todos los que tienen piernas, patas, alas o raíces (sic). La conquista europea condenó por idolatría a los indígenas que vivían esa comunión -entre piernas, patas, alas y raíces, habremos de entender-, y por creer en ella fueron azotados, degollados o quemados vivos’.

¿Cómo es posible, nos preguntamos desde ER.México, que tanta improvisación y desquiciamiento teórico y conceptual sea tenido en consideración por periódicos como La Jornada o Público o, peor, por una cumbre internacional? ¿En manos de quién, de qué clase de ideólogos están procesos que desde otros ángulos pueden tener interés político o histórico, como la guerra del agua boliviana contra multinacionales?

Porque de lo que se trata, desde el materialismo político que defendemos desde El Revolucionario, no es de condenar una u otra lucha social o política que pueda estar teniendo lugar en Hispanoamérica, sino la ramplonería, improvisación y frivolidad teórica o doctrinaria desde las que tales procesos se acometen, porque si son la estupidez y el delirio como los de Galeano las divisas ideológicas de lo que hoy quiere presentarse como "izquierda" alter-mundista, estamos verdaderamente a la deriva, en manos de cursis, de poetas y de analfabetos ideológicos.

He aquí una muestra, tal y como han tenido a bien hacérnoslo saber, para España, Público, y para México, La Jornada. Que quede en actas.


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