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Macroboda pedófila en Palestina

Hamas casa a sus militantes con niñas menores de 10 años

La organización islamista que controla Palestina es anfitrión de la pedofilia

Viernes 18 de septiembre de 2009, por ER. Teherán

Hace unas semanas, en Palestina, la organización integrista islámica Hamas realizó una macroboda de varios de sus militantes y simpatizantes con niñas menores de 10 años. Siguiendo al pie de la letra lo que dice El Corán y los hechos y dichos de Mahoma, Hamas, una organización creada al amparo del Imperio Estadounidense para contrarrestar la influencia del FPLP (Frente Popular para la Liberación de Palestina, de ideología marxista-leninista) y de Al-Fatah (liderado en su momento por Yasser Arafat), ha conseguido que el pseudoestado palestino esté gobernado, en vez de por una organización racionalista marxista, por un puñado de fanáticos mahometanos pederastas

Hamas: terroristas, racistas antijudíos y pedófilos

La política sexual de Hamas es coherente con el literalismo fanático propio del Islam. Mahoma, el autonombrado último profeta (el Islam es una herejía del cristianismo por la vía arriana, según muchos eruditos teólogos), al que de manera errónea Hugo Chávez llamó «camarada» y «socialista», se llegó a casar con una niña de seis años, a la cual violó cuando llegó a la edad de nueve. En 1.500 años de herejía arriano-mahometana el mundo islámico sunnita no ha cambiado mucho en este sentido. Más de 450 militantes y simpatizantes de Hamas se casaron la pasada semana en Gaza con niñas menores de diez años, algunas incluso de siete años.

La mayoría de los maridos estaban en sus medianos veinte. Todos ellos recibieron el visto bueno de altos mandatarios mahometanos, entre ellos uno de los líderes de Hamas, Mahmud Zahar, presente en el evento cuidadosamente montado. «Le estamos diciendo al mundo y a Estados Unidos que no nos pueden negar la dicha y la felicidad», dijo Zahar a los novios, todos vestidos de negro, y la mayoría provenientes de Jabalia, un campo de refugiados. Se ve que para estos islamistas la felicidad consiste en violar niñas, tal y como hizo el hereje Mahoma. Y, lo más surrealista, lo ven como un acto anti-imperialista y contra Estados Unidos y el resto de infieles. En El Revolucionario estamos orgullosos de ser infieles, ateos, materialistas e impíos. Además, para nosotros un pedófilo y pederasta sólo merece la pena de muerte, independientemente de que sea musulmán o no. Pero, nos preguntamos, ¿cuántos autodenominados «revolucionarios», «antisistema» y gente de «movimientos sociales» ha protestado por esto? ¿Acaso no callarán porque siguen a Foucault y Cohn-Bendit, progresistas franceses y reconocidos pedófilos? Se entiende aquí por qué van de la mano las izquierdas indefinidas y el Islam.

Además, mucho anti-imperialismo no destiló el evento en sentido materialista, puesto que cada marido recibió 500 dólares de Hamas. Por su parte, las niñas iban todas vestidas de blanco y maquilladas de manera impropia para su edad. Llevaban ramos de novia. El hombre fuerte de Hamas, Ibrahim Salaf, dijo en un discurso: «Presentamos este casamiento como un regalo a nuestro pueblo que se mantuvo firme enfrentando el sitio y la guerra». Hay que recordar que siguen al pie de la letra las acciones del hereje Mahoma. Después de matar infieles, saquear y violar, la recompensa de todo yihadista desde Mahoma ha consistido en cebarse sexualmente con los más indefensos: los niños.

Las niñas: víctimas de abusos en la plataforma islámica

El Centro Internacional de Investigación Sobre Mujeres estima que en todo el planeta hay alrededor de 51 millones de niñas desposadas, la mayoría en países sarracenos. El 29% de estas niñas, además de vejadas por pedófilos, son golpeadas regularmente y de manera brutal en Egipto, y el 26% en Jordania, dos países islámicos supuestamente moderados y modernos.

Según UNICEF, 3 millones de niñas en países islámicos son además objeto de la ablación de clítoris (los multiculturalistas progresistas pequeñoburgueses de «Occidente» afirman que esas prácticas se realizan en zonas cristianas del mundo islámico, algo que no pueden probar en ningún caso). Incluso en el centro del mundo actual, Estados Unidos, hay estados de la Unión en los cuales la ablación de clítoris no está perseguida por la Ley, con lo que los mahometanos radicales allá tienen patente de corso para vejar a las niñas.

Mahoma: reconocido pedófilo y pederasta

La práctica islámica de la pedofilia la inició el propio Mahoma, reconocido pedófilo, pero también zoofílico, misógino y con cierto grado de homosexualidad. Mahoma tuvo once esposas y varias concubinas. Cuando murió su primera mujer, Jadiya, en 619 d.n.e., coordinó la visita a las jaimas de sus distintas esposas a lo largo de los ciclos menstruales de cada una de ellas. Mahoma era un adicto al sexo, y le daba igual la edad, el género o incluso la especie de los seres que él penetraba. Según el Sahih Bukhari, un texto musulmán reverenciado internacionalmente:

«El profeta solía visitar a sus esposas en forma cíclica, durante el día y la noche, y ellas sumaban once. Le pregunté a Anas, "¿Tenía el Profeta la fortaleza para ello?" Anas respondió: "Solíamos decir que el Profeta tenía la resistencia sexual de treinta hombres"». Mahoma tenía derecho sexual sobre todas ellas, incluída una judía (Reihana), «desde la cima de sus cabezas hasta la planta de sus pies», según el citado texto. ¿Qué dicen de esto las feministas progresistas, incluidas las feministas islámicas? ¿Acaso estarían encantadas de someterse a semejante animal degenerado?

Entre todas estas mujeres estaba la favorita de Mahoma, la niña de seis años, hija del califa Abu Bakr, su mejor amigo y más fiel seguidor. La niña se llamaba Aisha, y con cuatro o cinco años Mahoma, que ya tenía 50, ya la quiso tener como esposa. ¿Este es el socialista que alaba Chávez, imbuido de ignorancia oportunista y populista? Como Hitler, Mahoma era un degenerado sexual, y el socialismo (al menos el materialista) no debe tener ningún tipo de conmiseración con criminales horrendos del tipo de Hitler o Mahoma.

Al cumplir Aisha ses años, Mahoma le pidió su mano a Abu Bakr, el cual pensó que la unión sería impropia no porque su hija fuese menor, sino porque él se consideraba hermano de Mahoma. Para justificar su pedofilia enferma, Mahoma dijo que Alá (el dios musulmán) veía con buenos ojos esa unión. Es decir, Mahoma utilizó la figura del dios monoteísta para justificar sus perversiones sexuales. ¿Y en Occidente los demócratas progresistas aplauden esto? Son complices de la pedofilia arriano-mahometana.

Aisha fue violada por Mahoma, un individuo de 53 años cuando ella contaba nueve años de edad. Si no lo hizo antes fue porque la pobre niña tenía una enfermedad que la hizo perder el cabello, el cual no recuperó hasta los 9. Esta verdad la tapan los islamistas (también muchos musulmanes normales) y los filomahometanos progresistas socialdemócratas y otros tontos útiles para hablar de la buena voluntad de Mahoma de no violar a una niña. Todo falso. Mahoma era un pedófilo psicópata que no tuvo nunca un freno a sus apetitos perversos. Como Hitler o Rasputín, su tremendo magnetismo personal y su talento militar y político le sirvió de coartada para llevar a cabo prácticas degeneradas que sin sus innegables virtudes organizativas jamás hubiese consumado.

El Corán: texto contradictorio que anima a abusar de las niñas

Mahoma consintió y fomentó la pedofilia entre sus fieles varones. El propio Corán la sanciona. En el debate sobre el período de espera requerido para determinar si una esposa está encinta antes del divorcio, el Corán dice:

«Si estás en duda en lo concerniente a aquellas de tus esposas que han cesado de menstruar, sabe que su período de espera debe ser de tres meses. El mismo período se aplica para aquellas que aún no han menstruado» (Corán, 65:4).

Irán, los aliados de Chávez, fomenta la pedofilia

Pero los herejes de los herejes, los chiítas, supuestamente más moderados y abiertos que los sunnitas, también la apoyan. El Mussolini chiíta, el fallecido ayatolá Jomeini, líder de la Revolución Chiíta de Irán que acabó con el tiránico Sha de Persia, aseguró:

«Un hombre puede tener placer sexual de una niña tan joven como un bebé. Sin embargo, no debe penetrarla; sodomizar a una niña está bien. Si un hombre penetra y daña a una niña, entonces debe ser responsable por su subsistencia toda su vida. Esta niña, sin embargo, no cuenta como una de sus cuatro esposas permanentes. El hombre no tendrá derecho a casarse con la hermana de la niña... Es mejor para una niña casarse en una época en que comenzará a menstruar en la casa de sus esposo, mejor que en la casa de su padre. Un padre que case a su hija tan joven, tendrá un lugar permanente en el cielo».

La herejía islámica es en esencia pedófila y pederasta. Ningún revolucionario socialista iberoamericano debería ver con buenos ojos ningún tipo de alianza con estos integristas que fomentan estas prácticas dañinas para la infancia. Sin dejar de admitir que en toda religión hay delincuentes pederastas que hay que masacrar sin piedad, la mayoría católica iberoamericana, que habla español y portugués, no puede ir de la mano, frente al Imperio, con estos herejes que pretenden imponer a nivel global una tiranía en la que los más depravados puedan ir a sus anchas haciendo el mal a todo inocente que se presente a su paso. El socialismo materialista es incompatible con el Islam, y el enemigo de nuestro enemigo no es nuestro amigo.


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