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Censura del himno nacional de España en la final de la Copa del Rey

Televisión Española: Cómplice del Neofeudalismo Antiespañol

El Borbón y la clase política se comportan como payasos de circo

Jueves 14 de mayo de 2009, por ER. Barcelona

Mientras una enorme piara de neofeudalistas pitaba el himno de España en el campo valenciano de Mestalla, Televisión Española, cadena pública pagada con el dinero de todos los españoles (incluídos los secesionistas que ayer pitaban el himno, no por monárquico, sino por español), censuraba el momento mediante conexiones esporádicas con Bilbao y Barcelona. Más tarde, en el descanso, se puso el himno a un volumen más alto que los pitos y enfocado a un pequeño grupo de seguidores del Athletic de Bilbao patriotas españoles. La fuerza del neofeudalismo secesionista es innegable, ya que ha conseguido que la televisión de todos censure el himno nacional intentando tapar una realidad: que España está amenazada desde dentro en su unidad

El golpe de fuerza del secesionismo, tras sus batacazos electorales en Galicia y Vascongadas, ha sido más que efectivo. Una auténtica demostración de fuerza hispanófoba que debe hacer reflexionar a la nación española, sabiendo que, aunque minoritarios con respecto al sentir mayoritario de los españoles, están organizados y tiene fe auténtica en su causa: la secesión y la integración en «Europa» (se vieron pancartas loando a Europa y denigrando a España, que decían «Somos naciones de Europa, adios España», eso sí, en inglés, lo que demuestra la búsqueda por parte del neofeudalismo del amparo del imperialismo anglosajón, depredador y etnicista). Los cerdos neofeudalistas (les llamamos cerdos porque es el nombre con el cual los antifascistas llaman a los neonazis en la actualidad; tan cerdo es, desde nuestras coordenadas revolucionarias, socialistas y de izquierda patriótica española e iberoamericana, Josué Estébanez como Carod Rovira) han logrado una importante victoria ayer, y España ha sufrido una humillación que no ha de olvidarse.

Ayer la cadena pública pagada con el dinero de todo los españoles, Televisión Española, CENSURÓ, aunque luego lo justifiquen como un «error humano», el momento en que la piara de cerdos comenzó a pitar nuestro himno nacional (que no por monárquico es menos español; si el himno fuera el patriótico himno de Riego, también lo pitarían, porque les mueve el odio a España). Cortaron la emisión, y dieron paso a corresponsalías en Bilbao y Barcelona. Para más inri, en el descanso del partido fue cuando se vio, en diferido y editado (música a un volumen muy alto con respecto a los pitidos, enfoque de unos pocos patriotas españoles seguidores del Athletic de Bilbao, que al sonar el himno se llevaban la mano al corazón), en una demostración de censura política que no se recordaba desde los ignominiosos tiempos de la censura del franquismo. Televisión Española se ha convertido en auténtico cómplice del neofeudalismo antiespañol, y ni ayer ni hoy ninguna cadena de televisión, radio o medio digital en España (salvo honrosas excepciones que no citaremos) han hecho mención de ello. Televisión Española, desde luego que no. La Cadena SER, salvo la demostración de disgusto en plena emisión dada por los responsables del programa Carrusel Deportivo, se ha obviado ello como si fuera algo irrelevante. Los neofeudalistas Ignacio Anasagastivo (vascuence) y Juan Ridao (catalán) calificaron el hecho como algo normal. Están satisfechos: han logrado que el rey francés que nos gobierna se comporte como un auténtico payaso de circo, riendo las gracias a futbolistas y al público antiespañol ayer congregado. Han logrado, además, mostrar cómo la clase política, de todos los partidos, es cómplice de la situación actual: la de una España amenazada en su unidad, en su existencia y en su esencia. Aquí el vídeo de la ignominia:

Y aquí el himno editado, ante la vergüenza de todos los telespectadores:

Los españoles patriotas de toda condición, que no se avergüenzan de ser españoles, que saben que la razón está de nuestra parte, independientemente del campo ideológico que crean ubicarse, e independientemente de si les gusta el fútbol o no, sintieron ayer vergüenza, frustración y rabia, ante la muestra total de connivencia con el neofeudalismo. Ayer, la hispanofobia tuvo una victoria en la batalla contra España. ¿Vamos a dejar que ganen la guerra?

El Revolucionario Barcelona lo tiene claro:

- Frente al neofeudalismo, ilegalización de todas las sectas facciosas que en las instituciones están metidos, como gusanos en la manzana.

- Frente al Estado de las Autonomías, causante administrativo del enfrentamiento entre españoles (entre separatistas y separadores), abolición de las mismas e instauración del unitarismo simétrico entre regiones.

- Frente a la clase política oligárquica de los nuevos reinos de Taifas, cortoplacistas y cómplices de la situación, prisión, rotación de cargos funcionariales, tiempo limitado de mandato gobernante a 8 años desde el presidente del Gobierno a todos los alcaldes municipales.

- Frente a un gasto público autonómico que paga cargos que recuerdan al Antiguo Régimen, recuperación nacional del dinero gastado en esos cargos autonómicos, nacionalización del dinero autonómico al servicio del pueblo.

- Frente a las fábricas de neofeudalistas que son las escuelas autonómicas, recuperación de las competencias de educación en manos del Estado.

- Frente a los símbolos antiespañoles, ilegalización de la Ikurriña, bandera del PNV (sólo los nazis consiquieron imponer una bandera de partido como bandera de una región europea).

- Frente a una Unión Europea que ha aplaudido otros procesos de expolio nacional (Kósovo), ESPAÑA FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA OLIGÁRQUICA E IMPERIALISTA DEPREDADORA.

- Frente al europeísmo galopante de todos los partidos políticos realmente existentes en España (tanto los democráticos del bienestar y constitucionalistas como los neofeudalistas y los de ultraderecha fascista), ESPAÑA e IBEROAMÉRICA.

- Frente a los privilegios autonómicos, derogación de los fueros.

- Frente a la inmersión lingüística y el apartheid racista de los neofeudalistas, Español como lengua única oficial, quedando el resto como oficiosas.

- Frente a un Ejército en el que sólo campan inmigrantes, fascistas como Josué Estébanez e individuos con un cociente intelectual limitado, recuperación del servicio militar obligatorio en clave de Ejército Popular Nacional.

- Frente al Borbón francés, simpático holgazán, República Española Unitaria y Presidencialista.

A pesar de que ha sido destituído el encargado de deportes de Televisión Española, a nosotros no nos basta. Ha de ser derribado este régimen semifeudal español. Sólo su derrumbe podrá salvar a España de esta y otras amenazas que se ciñen contra la patria. Sólo la Revolución Española, en clave iberoamericanista (conectando y apoyando el socialismo del siglo XXI) y universalista (recuperación de derechos y libertades para todos los españoles) puede terminar con éstas amenazas. Sólo así, España no volverá a ser humillada.

Ante su odio, nuestro orgullo:

No por monárquico, nos deja de representar a todos. Y en caso de haber república, no se descartaría su uso.


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