El Revolucionario

Portada > América > Chile > Optimismo capitalista chileno

Costumbres religiosas y superstición

Optimismo capitalista chileno

Los chilenos afrontan el futuro como en otras democracias capitalistas: con un mercado pletórico de opciones «espirituales» para el consumo privado.

Viernes 29 de diciembre de 2006, por ER. Valparaíso

Dos encuestas recientes tratan de desentrañar cómo ha cambiado la mentalidad de los chilenos respecto al reciente pasado pinochetista, analizar cuáles son sus preocupaciones fundamentales y la manera de afrontar el porvenir en este fin de año.

La empresa encuestadora MORI revela que actualmente los chilenos se consideran personas religiosas en un 65%, frente al 77 por ciento que se manifestaban tales en 1990. Además la Iglesia (no sólo la católica) recibe duras críticas. Un 64% de los chilenos considera que dicha institución no responde a las inquietudes espirituales de la población, y el 52% piensa que no contribuye de manera adecuada a solucionar los problemas de la familia. Al parecer la pobreza evangélica no encaja bien en una sociedad cada vez más desarrollada en términos capitalistas y en la que el matrimonio monogámico pierde la consistencia que mantenía hasta hace poco (un 27% cree que el matrimonio es una institución anticuada).

Paradójicamente, a Dios se le da una importancia de 8,5 puntos sobre 10 y, por si fuera poco, más de la mitad de la población piensa que las iglesias deberían implicarse menos en la vida política y social (53 y 56%), aunque otras mayorías critican sus pobres soluciones (¿y su falta de implicación?), como acabamos de ver. Dichos datos indican que existe una pluralidad caótica de concepciones religiosas entre los chilenos, cada vez más alejadas de los enfoques doctrinales de las, ya múltiples, religiones cristianas.

A pesar de los anteriores datos, y de que se reconoce que ha aumentado la brecha entre ricos y pobres, los encuestadores concluyen que la estructura social del país no ha cambiado.

Otra encuesta de la empresa Cimagroup desvela que el 70% de los encuestados es optimista en sus expectativas de salud, dinero y amor para el año 2007. Para «favorecer» tales presagios la mayoría mantiene la costumbre de despedirse del año comiendo lentejas (48 por ciento), zampando uvas (26%), metiendo un anillo en la copa de champaña (15%) o abrazando a alguien del otro sexo (13%).

Las mujeres creen en dichos remedios en un porcentaje mayor que los hombres (36 frente a 16%). También se nota que las expectativas para el futuro cambian en relación a los distintos grupos de edad y su ocupación predominante. Los más jóvenes esperan ante todo mejorar en los estudios. A los maduritos les preocupa sobre todo el trabajo y la vivienda. Y a los más ancianos les trae de cabeza el tener suficiente dinero y salud. El amor parece quedar en último lugar, como en la conocida canción.

JPG - 44.9 KB
Escudo de Chile
Por la razón o la fuerza

Es muy probable que los augurios y prácticas futurológicas tengan más de costumbres enraizadas entre las distintas gentes incorporadas al país que de creencias supersticiosas, pero en todo caso los chilenos pueden optar por mirar al porvenir aplicándose el lema que aparece en el escudo nacional de Chile: «Por la razón o la fuerza», sobre todo si esta disyuntiva se entiende en sentido inclusivo.


El Revolucionario, el diario hispano global de crítica del presente
Seguir la vida del sitio Cumple con el estándar XHTML 1.0 Transicional Página realizada con hojas de estilos
Porque el Mundo sigue girando