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Reminiscencias de Orwell en México

La resistencia política de López Obrador no será (y no fue) transmitida

Lo que está en los medios es real, pero no todo lo real está en lo medios

Viernes 5 de enero de 2007, por ER. México DF

Las asambleas informativas de la resistencia política de López Obrador no fueron transmitidas, sin ser editadas y cercenadas, por los principales medios de comunicación en México; quien las transmitió en vivo por la radio, José Gutiérrez Vivó, fue acallado

El fundamento objetivo de la democracia política no es la consulta electoral sino una serie de compromisos materiales previos a ella; si los compromisos desaparecen, lo hace, con ellos, la democracia. «¿Por qué eres perredista?», preguntó el entonces presidente Vicente Fox al periodista José Gutiérrez Vivó.

Lo que está en los medios es real, pero no todo lo real está en lo medios

El 8 de julio de 2006, tras el fraude electoral mediático-empresarial del 2 de julio anterior, tuvo lugar la primera asamblea informativa convocada por Andrés Manuel López Obrador, teniendo a la vista el horizonte de resistencia civil pacífica que a la postre cobró vida y consistencia política.

La segunda asamblea informativa fue el 16 de julio. La tercera, el 30 de julio: en esta última se convocó a los asistentes a instalarse de modo definitivo —en campamentos de resistencia civil— en el Zócalo de la ciudad y en las avenidas Madero, Juárez y Reforma, abriéndole paso a uno de los movimientos nacional-populares más importantes de la historia contemporánea de México. Desde el 31 de julio hasta el 14 de septiembre el «plantón» permaneció instalado.

Todos los días, prácticamente siempre alrededor de las 19 horas, López Obrador realizó sin falta sus asambleas informativas. El 16 de septiembre se llevó a efecto la Convención Nacional Democrática en la que AMLO fue electo Presidente Legítimo de México. El 20 de noviembre, aniversario de la Revolución Mexicana, tomó protesta como tal.

Bien. Todas las asambleas informativas de AMLO fueron transmitidas en vivo por Radio Monitor, propiedad del periodista José Gutiérrez Vivó. El resto de las estaciones radiofónicas, junto con las televisoras monopólicas Televisa y TV Azteca, transmitían notas relativas a la cuestión, pero en todo caso mostrándolas, con las ediciones correspondientes, como algo anecdótico, sin relevancia, como parte de la «normalidad democrática» y no como el contrapunto político en donde se resumía en esos momentos, y se resume hoy en día, una fractura histórica fundamental en le país.

En otras palabras: los medios más poderosos de México silenciaron orwellianamente la patente manifestación de la profunda crisis orgánica que había quedado abierta en el seno de las estructuras del estado mexicano. Pero Gutiérrez Vivó, junto con el periódico La Jornada y la revista Proceso, acaso hayan considerado que aquí algo importante sucedía, y que la famosa «normalidad democrática» estaba a años luz de distancia.

Y esto, al régimen y a los factores reales de poder no les gustó: «Díganle al señor Gutiérrez Vivó que está castigada su empresa, que vamos a observar lo que hace y cómo lo hace, que no nos importa que difunda información del señor Calderón y que si se porta bien, cuando estemos en la Presidencia le dará audiencia para llegar a un arreglo». (Proceso, 1571)

Este fue el mensaje que, por parte del señor Maximiliano Cortázar, coordinador de Comunicación Social de la administración de Felipe Calderón, recibió Gutiérrez Vivó, acaso como «mensaje de año nuevo».

Y es que el malestar ya estaba acumulado. Rubén Aguilar Valenzuela, entonces vocero del presidente Fox, pidió al periodista en plena crisis postelectoral que dejase de transmitir las «asambleas informativas».

Por otro lado, las animadversiones presidenciales tenían como antecedente el hecho de que, según tradición ya de años, Radio Monitor tenía como oferta de programación unas charlas trimestrales con gobernadores y hasta con el mismo presidente de la república. Fox, no obstante, no asistió nunca a tales programas radiofónicos, según Gutiérrez Vivó, pretextando las dificultades implicadas en la movilización de todo su Estado Mayor Presidencial. Pero quien sí lo hizo sin falta, cada tres meses, en calidad de Jefe de Gobierno del DF, fue ni más ni menos que el señor Andrés Manuel López Obrador: ergo Gutiérrez Vivó es perredista, según el pedestre esquema dialéctico del señor Vicente Fox, un genuino analfabeto político.

Y por si fuera poco, el 3 de marzo de 2003, en el programa Monitor, Andrés Manuel López Obrador pidió un minuto adicional antes de terminar con la entrevista que Gutiérrez Vivó le realizaba para anunciar, en cadena nacional (Monitor es —¿era?— de las estaciones con más audiencia en la república mexicana) una noticia de todo punto singular: el anuncio de su lanzamiento oficial para alcanzar la presidencia de México. Ese mismo día, en menos de tres horas, «nos sacaron del aire, al estilo de las dictaduras soviéticas. Y el argumento era que habíamos perdido el juicio», Monitor dejó entonces de sintonizarse en sus frecuencias originales de 1110 AM y 88.3 FM. (Proceso, 1571). Ahora se transmite en las frecuencias 1320 AM y 1560 AM.

En estos momentos, Gutiérrez Vivó fragua un enfrentamiento legal —que ha llegado a instancias legales internacionales— con el Grupo Radio Centro, del empresario Francisco Aguirre, quien le adeuda 25 millones de dólares; además, su grupo radiofónico soporta estragos económicos derivados de la influencia ejercida por Vicente Fox para que no se compren espacios publicitarios en sus transmisiones y así asfixiarlo comercialmente: «les pido, por favor, que tengan cuidado con fulano de tal porque es perredista. Ustedes que compran publicidad deben meditar muy bien si apoyan a Gutiérrez Vivó porque es perredista», cuenta Gutiérrez Vivó que dijo Fox a un grupo de importantes empresarios en una tristemente célebre cena con la pareja presidencial.

Una vez más, y para cerrarle el paso a las ingenuidades del fundamentalismo democrático, pero esta vez ejercido por nuestra parte, no nos espanta todo esto en absoluto. Sólo nos preguntamos: ¿qué está pasando en el país? ¿Qué compromisos materiales previos han sido rotos?


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