El Revolucionario

Portada > Valoraciones y análisis > Grupo Promacos > Nazismo abortivo en España

Los no natos pueden ser eliminados como si fueran una verruga

Nazismo abortivo en España

Las reformas sobre el aborto y sus oscuros perpetradores

Viernes 19 de septiembre de 2008, por Grupo Promacos

El Comité de Bioética de Cataluña ha remitido un informe a la Generalidad en el que prescribe como método anticonceptivo el aborto de los fetos de hasta seis meses de gestación y desde los 16 años de edad. Tal documento simplemente trata de dar carta legal a una práctica que las clínicas privadas, especialmente en esa región española, realizan a menudo: el aborto de no natos que por ley tienen todo el derecho a seguir con vida.

JPG - 37.4 KB
Feto abortado
Hasta con ocho meses se puede abortar, según el socialfascismo

Sin embargo, la actual Ley del Aborto incluye varios supuestos que, a ojos de una persona con un mínimo de sindéresis, han de parecer ridículos. Uno de ellos, el más usado tanto por clínicas como por las madres, es la salud psicológica de la madre. Incluso la Generalidad ha dicho que este supuesto ha de estar garantizado por la sanidad pública y que las interesadas no deben alegar ningún tipo de justificación, pues la mujer «tiene derecho a la autonomía reproductiva».

Así, el gobierno socialfascista de España, que junto con su mentira constante y su proceder respecto al aborto recuerda cada vez más a los nazis, aprovechando para tapar la crisis económica con sus propuestas de «autonomía reproductiva» puramente metafísica, ha visto cómo sus compañeros separatistas del PSC se les han adelantado. A cada cual más estulto en materia biológica, pero cada vez más oportunistas en su proceder.

JPG - 15.2 KB
Rodríguez Zapatero
El nazismo de rostro amable en España

Uno de los argumentos más utilizados por estos políticos proabortistas es que el feto es una especie de verruga, de la que la madre puede desprenderse sin problemas. Sin embargo, eso choca con la legislación vigente, que protege a los no natos a partir de ciertas edades, que desde luego excluyen los seis meses con los que se realizan los abortos en lugares como Cataluña.

Pero difícilmente pueden sostenerse argumentos plausibles en favor del aborto, cuando vivimos en una sociedad en la que los métodos anticonceptivos son baratos, accesibles y eficaces. Tanta es su fiabilidad y accesibilidad, que la mujer que se queda embarazada es por su propia responsabilidad. Por lo tanto, el aborto como método anticonceptivo carece de sentido, y desde el Grupo Promacos solicitamos a las autoridades que abandonen leyes tan estúpidas como las que pretenden emprender. Por contra, les animamos a que consideren el aborto como lo que es a día de hoy: un despilfarro de tejidos y de seres humanos, que ha de penarse con la cárcel para el médico abortista y para la madre que solicita la eufemística interrupción voluntaria del embarazo.

Pese a las grandes dosis de educación sexual recibidas, las encuestas señalan que tanto hombres como mujeres, sobre todo en edades jóvenes, cada vez usan menos de esos métodos anticonceptivos y usan del aborto para evitar un embarazo no deseado. Si ha de haber una «autonomía reproductiva», ha de suponerse que los agentes intervinientes en la reproducción sexual son suficientemente responsables, cosa que no demuestran en ningún momento, pues intentan solucionar su irresponsabilidad con el aborto.

A su vez, satisfaciendo al vulgo democrático para darle gusto, nuestros políticos, en lugar de reconocer que esos programas han fracasado, se limitan a aumentar a la edad de 11 años la educación sexual en las escuelas y por contra, a legislar para que no haya límite legal de tiempo para el aborto en casos de riesgo físico y psíquico para la madre, sin plantearse qué contenidos ha de tener tal educación o si el feto es algo más que una verruga. Sin pararse a preguntar si tales consideraciones no son comparables a las prácticas eugenésicas que los nazis practicaron en su día, y que el socialfascismo recupera en nuestras sociedades democráticas de mercado.


El Revolucionario, el diario hispano global de crítica del presente
Seguir la vida del sitio Cumple con el estándar XHTML 1.0 Transicional Página realizada con hojas de estilos
Porque el Mundo sigue girando