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¿De dónde han salido?

Menonitas en Paraguay

Ante las preguntas que han llegado a la redacción de El Revolucionario Asunción, ampliamos información.

Miércoles 9 de enero de 2008, por ER. Asunción

Son de origen alemán, protestantes, defensores del oscurantismo y enemigos de civilización, un rasgo que poco a poco van abandonando gracias al poder holizador de la Nación política paraguaya.

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Sujetos menonitas
En contacto con la Naturaleza y la Biblia esperan salvar su alma.

Llevan desde los años veinte en Paraguay y todavía las colonias menonitas de El Chaco utilizan el alemán como primer idioma y su español tiene acento alemán. Perseguidos en Europa central estos anabaptistas huyeron a Rusia donde debido a la holización racional que estaba llevando a cabo Stalin fueron expulsados llegando a Paraguay.

Afirma el historiador menonita Gerhard Razla «Vivimos en el aislamiento durante 50 años. Era como un Estado dentro del Estado». En total aislamiento, estos anabaptista se dedicaron a la agricultura y la ganadería, esferas productivas basales que le han resultado prósperas. Transformaron la región de El Chaco en una colonia próspera que hoy es una pequeña potencia en la exportación de lácteos.

Según ellos, el éxito económico se debe a su tremendo esfuerzo personal, aunque lo cierto es que mientra Paraguay sufría la dictadura de Stroessner, ellos vivían en su agropecuario aislamiento sin participar en las luchas frente a la dictadura. Su ideario anabaptista se caracteriza por su pacifismo a ultraza, su bautismo sólo consentido voluntariamente (subjetivismo), el pacifismo metafísico y la interpretación literal de la Biblia unido al desprecio por los signos que caracterizan a las sociedades civilizadas: nada de electricidad, nada de teléfono, nada de televisión, &c.

En los años ochenta llegó la autopista Transchaco que abrió las puertas al exterior y a la exportación. Así que cuando surgió la posibilidad de enriquecerse, el aislamiento menonita dejó de ser tal aislamiento. Por ejemplo, aunque tienen prohibido el uso de automóvil, se ha permitido el del tractor para aumentar la productividad agrícola.

El fin del aislamiento trajo consigo la inmigración de paraguayos a la zona gracias al auge económico y se fueron produciendo cambios significativos como el de los carteles de las calles —antaño en alemán— que hoy rezan en español. El gobierno intentó integrarlos y tan bien lo hizo, que hoy su presidente y los ministros de Finanzas y de Hacienda son de ésta comunidad. El pastor Teodoro Unruh preso del mito de la cultura ha recalcado que «existe el temor de que estamos perdiendo nuestras antiguas tradiciones y nuestro estilo de vida menonita; algunos temen incluso que estemos perdiendo nuestra identidad».

De cualquier manera, el fin del aislamiento, el contacto y trato con paraguayos y su inclusión política parece que anuncian el fin del modo de vida de este movimiento nacido en el siglo XVI.


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