El Revolucionario

Portada > Mundo > Oriente Medio > Irán y la energía atómica

Antes de Jomeini y después de Jomeini

Irán y la energía atómica

Crónica de los orígenes y resultados del programa nuclear iraní

Sábado 6 de octubre de 2007, por ER. Teherán

Irán ha conocido dos fases en su tratamiento de la energía atómica: la primera fue su inicio en tiempos del sha de Persia y con ayuda de Estados Unidos. Después, tras la revolución islámica de 1979, el programa fue suspendido por la guerra con Iraq y reavivado en situación clandestina y secreta para los garantes del orden internacional.

El programa nuclear de Irán era una vieja aspiración del sha de Persia. En 1967 se inicia en Irán el Centro de Investigación Nuclear de Teherán, con un reactor de 5 megawatios de potencia. En 1968 el sha firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear, fundándose la Organización para la Energía Atómica de Irán, cuyo proyecto es poner en marcha 23 centrales nucleares con vistas al año 2000. Incluso Enrique Kissinger, entonces Secretario de Estado norteamericano, tenía previsto vender 6 billones de dólares en tecnología a Irán desde el año 1975.

Sin embargo, la revolución chiíta del Ayatolah Jomeini cambió las perspectivas. El sha Muhammad Rida Pahlavi abandonó Irán el 16 de enero de 1979 y todas las perspectivas norteamericanas se fueron con él. La central nuclear de Busherhr, obra de compañías alemanas, quedó paralizada. La culpa principal la tuvo la guerra entre Irán e Iraq, cruenta y duradera, alimentada por el apoyo de Estados Unidos a Sadam Husein. Tras la guerra, Rusia terminó la central de Busherhr con su compañía nacional Atomstroyesport.

JPG - 36.3 KB
Irán nuclear
Las centrales, objetivos militares de Estados Unidos

El fallecimiento de Jomeini en 1989 dio paso a las figuras moderadas de Ali Jamenei, Hachemi y Jatami, para llegar al actual presidente, el polémico Mahmud Ahmadineyad, bajo cuyo mandato se ha visto incrementado el grado de amenaza al orden internacional que supone el programa nuclear iraní.

Programa clandestino

Como ya señalamos anteriormente, Irán se ha servido de una red clandestina de abastecimiento nuclear para proseguir su programa. De hecho, el sha Muhammad Rida Pahlavi ya tenía previsto un programa paralelo para conseguir la bomba atómica. Abandonada esta perspectiva de inicio, los ayatolás aceleraron estos propósitos ante el uso de armas químicas por parte de Iraq.

En 1989 Irán descubrió uranio en la región rocosa de Saghand, comenzando su extracción al año siguiente y disponiendo de planta de enriquecimiento del mineral gracias a Rusia cinco años después. En el 2002 se descubrió que las centrales de Natanz y Arak usaban uranio y agua pesada en proporciones de carácter militar, gracias a la ayuda de China.

JPG - 7.1 KB
Abdul Qadir Khan
Fundador de una red nuclear clandestina

El artífice principal de este rearme iraní fue el científico paquistaní Abdul Qadir Khan, padre de la bomba atómica de su país. Tras robar secretos en Holanda, produjo uranio enriquecido con ayuda china y en 1986 Paquistán se encuentra en disposición de contrarrestar el poder nuclear de la India, que había ensayado la bomba en 1974; Paquistán ensayó la suya de 1988 a 1998, cuando Khan había vendido secretos a Corea del Norte y ya llevaba desde 1986 colaborando con Irán.

Estados Unidos se mueve

Estados Unidos movió ficha para evitar que el Islam se hiciera con la bomba atómica y tras el golpe de estado de 1999 protagonizado por el general Pervez Musharraf, partidario de acabar con la ley islámica, el imperio realmente existente buscó con su ayuda frenar la gigantesca red nuclear construída por Khan, alimentada por capital saudí, libio, iraní y norcoreano. Sometido a arresto domiciliario, Khan nunca se enfrentó a la Agencia Internacional de la Energía Atómica ni se tienen pruebas de que su red clandestina fuera clausurada. Musharraf ha proseguido sus relaciones con los ayatolás, aunque con un carácter mucho más ambiguo que los anteriores presidentes paquistaníes.

El 3 de enero de 2006 Irán anunciaba la reanudación de su programa nuclear. Recientemente, Ahmadineyad se paseó por la Universidad de Columbia en nombre de la libertad de expresión. Más bien en nombre de una potencia de obrar desconocida que infunde terror a muchos por sus pretensiones mundializadoras.


El Revolucionario, el diario hispano global de crítica del presente
Seguir la vida del sitio Cumple con el estándar XHTML 1.0 Transicional Página realizada con hojas de estilos
Porque el Mundo sigue girando